El inicio: exitosa por fuera,
vacía por dentro
Soy psicóloga desde hace más de 15 años. Tenía una práctica estable, clientes constantes, reconocimiento profesional.
Por fuera, todo se veía bien.
Por dentro, estaba en una depresión profunda.
Acababa de terminar una relación de 20 años. Me sentía desconectada de mí misma. Y lo peor: sabía que la terapia tradicional que yo misma ofrecía a otros... no estaba tocando la raíz de mi propio dolor.
Entendía racionalmente por qué me sentía así. Podía analizar mis patrones. Pero mi cuerpo seguía reaccionando igual.